SOBERANÍA POLÍTICA, SOBERANÍA ECONÓMICA

SOBERANÍA POLÍTICA, SOBERANÍA ECONÓMICA
Alots Gezuraga

Estaba la semana pasada en Madrid en un curso donde coincidí con un compañero de trabajo simpatizante de UPN. Durante la cena, en un ambiente distendido, de repente mi compañero de trabajo se puso serio y me dijo: “con la que está cayendo –se refería a la crisis económica- ahora no pediréis la independencia, ¿no?”, “al contrario”, le contesté “ahora hay un motivo más”.

Mi compañero se quedó con la mosca detrás de la oreja pero no se atrevió a seguir la conversación, seguramente, porque no estaba muy orgulloso de cómo su España es gobernada en la marejada de la crisis económica, siendo uno de los países a los que llaman PIGS, “cerdos” en inglés, siglas que corresponden a los países de la Unión Europea peor gestionados: Portugal, Italia, Grecia y Spain (PIGS).

En nuestro caso, es imposible desligar nuestra economía de nuestra situación política. En un Estado ocupado como el nabarro, la economía está y estará siempre al albur de lo que dicte el imperialismo en su interés. Es de una cortedad enorme no ver que es imposible que la economía de un Estado esté mejor estando ocupado que siendo libre, sólo con esa obviedad no harían falta más argumentos. Es tan absurdo como querer demostrar que una persona está mejor siendo extorsionada y explotada por mafiosos que decidiendo libremente su futuro laboral.

Hay que decir alto y claro, aunque resulte una obviedad para cualquier economista y persona libre: que una Nabarra soberana de nuevo, ocupará un lugar entre las sociedades con mayor nivel de vida de Europa y del mundo en función de cómo nos gestionemos, de nuestra más que demostrada capacidad de ser competitivos.

Sólo hay que hacer constar unos hechos innegables: gestionamos mucho mejor las migajas o transferencias que España se digna a darnos para acallar la ocupación militar de nuestro Estado (Francia ni eso), pensemos entonces, ¡qué podríamos lograr si nuestras competencias fuesen plenas!, es decir, si nuestro país fuera de nuevo soberano.

Hoy, las mayores amenazas a nuestra economía vienen de los Estados ocupantes: su nefasta gestión del dinero público, sus corruptelas, su incapacidad de invertir en tecnología o desarrollar un sector económico que no sea el de “sol-playa y ladrillo”, su amenaza de robar nuestra industria llevándosela a Madrid, sus impuestos-revolucionarios para mantener su entramado institucional con su rey, su ejército, sus funcionarios, sus políticos corruptos…. Hoy por hoy, cualquier medida efectiva y de calado para reactivar nuestra economía: no está en nuestras manos pese a la cacareada y falsa fiscalidad específica que apenas tiene recorrido efectivo sin acabar en los Tribunales.

Es más, mientras Europa camina firme hacia la construcción de la Unión Europea y el mundo hacia la globalización, los nabarros no tenemos voz propia en los foros europeos para defender nuestra economía, los gobiernos delegados de España en La Rioja, CAV o CFN (en Iparralde ni existen), se encuentra impotentes por falta de competencias que todos los Estados poseen. España y Francia tienen unos intereses económicos diferentes a los nuestros -e intereses políticos contrarios-, por tanto, es imposible que España o Francia representen adecuadamente a la economía nabarra en foro alguno.

La ocupación militar del Estado baskón de Nabarra nos está saliendo social y económicamente muy caro a los ciudadanos nabarros, con una importante pérdida económica y de bienestar para nuestras familias.