EL PASE FORAL YA NO EXISTE

EL PASE FORAL YA NO EXISTE
Alots Gezuraga

Pepe Mújica presidente de Uruguay, descendiente de vascos emigrados tras la Primera Guerra Carlista: "La tuvieron que pasar muy mal, acorralados, para huir de este paraíso" junio 2013.

Es triste ver el profundo desconocimiento de la historia de la supuesta clase dirigente de nuestro país. Si conocieran, aunque fuese lo que ha pasado en los dos últimos siglos, no dirían ni la mitad de las cosas que dicen -al menos no sin sonrojarse-, es más, si nuestro pueblo accediese al conocimiento de nuestra historia, nuestras circunstancias políticas mejorarían muchos enteros.


Los ejemplos de las últimas semanas son varios, en la última huelga “general” del 30 de mayo, los sindicatos de ámbito vasco dijeron: "Instituzio horiei (espainolek Nafarroko Gure Estatuan dituztenetaz ari dira) exijitzen diegu: Estatutik (Espainako Estatu inperialistaz ari dira) inposatu nahi dituzten neurriak ez aplikatzeko; defizit publikoaren mugak ez onartzeko”.


Pocos días antes, los partidos políticos de ámbito vasco tuvieron una discusión con el mismo trasfondo político. La agrupación política BILDU coparticipante del parlamento español de Vitoria y en el de Madrid, el día en que la Ertzaintza detuvo a una ciudadana vasca, al presidente o Lehendakari de una de las principales Instituciones españolas en la Nabarra Occidental, el Sr. Urkullu, le dijo: "Tome una decisión en favor de la legalidad o en favor de lo que este Pueblo percibe que es legítimo". Es decir, si las leyes españolas no son legítimas, ¿qué estáis haciendo ordenándolas cumplir, o peor aún, haciendo nuevas leyes españolas? Es imposible aceptar unas leyes sí y otras no según conveniencia… ¡desde hace 172 años exactamente!


Tras las conquistas de los diferentes territorios de Nabarra Occidental, las leyes castellanas -en su caso inglesas o francesas- de los Estados imperialistas que no queríamos que se nos impusieran a los nabarros, se les aplicaba el Pase Foral: "se obedece pero no se cumple". El Pase Foral estuvo en vigor en la Nabarra Occidental al menos desde el siglo XV. El Fuero de Bizkaia señalaba: “Otrosí, cualquiera carta que el Señor de Vizcaya diere contra fuero de Vizcaya, que sea obedecida y no cumplida”. Como dejó escrito el Consejero de los Reyes Católicos: “e como vizcaynos tengan antiguas leyes e costumbres que puedan desnaturarse del rey si atentare quebrantarlas”. La figura jurídica del "derecho de sobrecarta" tras la invasión de Alta Navarra por Fernando “el Falsario” (1512-24) es la misma: “que las células dadas en agravio de las Leyes del Reyno, aunque sean obedecidas no sean cumplidas”.


El General español victorioso de la Primera Guerra Carlista (1833-1840) y posterior presidente del Estado español, Valdomero Espartero, tras el “Abrazo de Vergara” que simuló la paz entre carlistas y liberales, expidió en Vitoria-Gasteiz el Decreto de 1841 "manu militari", equiparando los tres territorios de la Nabarra Occidental con las provincias castellanas de España, como pocos meses antes había hecho el “Amejoramiento del Fuero” con Alta Navarra, lo que fue de facto la muerte de los Fueros y del derecho pirenaico.


El historiador nabarro Hermilio Oloriz, dejó escrito en su “Cartilla foral” lo que supusieron aquellos actos teatrales del “Abrazo de Vergara” y del “Amejoramiento del Fuero”:
“-No, señor; el Pacto de 1512 fue reformado por otro nuevo Pacto.
- ¿Y la reforma resultó ventajosa para Navarra?
- Para España fue muy ventajosa; para Navarra muy perjudicial.
- ¿Cuándo tuvo lugar ese nuevo tratado?
- El 16 de Agosto de 1841 (…)
- En primer lugar cedió sus Cortes, y con ellas la facultad legislativa (…)
- Cedió sus Tribunales de Justicia.
- ¿Cedió más todavía?
- Sí, señor; las aduanas y el estanco del tabaco, con cuyos rendimientos pudiera hoy vivir el Pueblo navarro libre de toda contribución (…)
¿Y en qué derecho se escuda el Gobierno para cometer semejantes arbitrariedades?
-Ya nos lo tiene dicho; en el derecho del número, en el de la fuerza”.


En 1841 Nabarra dejó de ser reino para España después de más de 1.000 años de historia. Como relata Tomás Urzainqui en su libro “Navarra Estado europeo”, hasta 1841 Alta Navarra mantuvo su condición de Estado: «Aunque no tuviera una soberanía política porque desde su conquista no podía cambiar de rey, las instituciones, el poder legislativo y judicial eran totalmente navarros, estando terminantemente prohibido que se aplicara el derecho castellano en sus tribunales. El poder ejecutivo¬, desde el punto de vista del gobierno y la administración, recaía en la Diputación del Reino, que era un órgano delegado de las Cortes. Ese fue el poder legítimo de Nafarroa hasta 1841. Es decir, que la negación del Estado navarro en realidad no tiene más de 160 años». El mismo Tomás comenta: “Antes de la suplantación de 1841 la legítima representación del pueblo de Navarra, la Diputación del Reino, contestó expresamente a la petición del Gobierno español que, los navarros no podían enviar sus representantes a las Cortes de Madrid porque Navarra ya tenía su propia Asamblea Nacional o Cortes”, vamos, como ahora.


En ese fatídico año 1841, otro victorioso General español de apellido Alcalá, quiso que la provincia de Gipuzkoa le reconociera como su jefe político, las Juntas Generales le aplicaron el "Pase Foral" y estalló la rebelión o matxinada. El General Alcalá ordenó la detención del alcalde de Azpeitia Ignacio Altuna, miembro destacado de la "Real Sociedad Vascongada de Amigos del País", que lideró la negativa de todos los municipios a esas pretensiones. Es la última ocasión que se aplicó el “Pase foral” por el que las leyes castellano-españolas NO se aplicaban en nuestra tierra.


Volviendo a nuestro triste día a día, el Diputado General de la Diputación española de Bizkaia, Andoni Ortuzar del PNV, tras los hechos de Ondarroa mencionados en referencia a la agrupación BILDU, dijo: "Ellos cumplen con la Constitución española, con la Ley de Partidos, con la Ley de Banderas, cumplen con todas las leyes españolas. Cumplen todos los días la legislación española en los ayuntamientos y diputaciones donde gobiernan". El Diputado General de la Diputación española de Gipuzkoa, Martin Garitano de la agrupación BILDU, dijo a su vez: "Un gobernante no debe cumplir las leyes cuando estas son injustas". Es decir: todos ellos saben que actúan contra nuestro Pueblo pero que siguen erre que erre en un “y tú más”: ¡BASTA YA! ASKI DA!


Es triste observar que se nos quiera vender como grandes logros los “acuerdos” con Madrid-España para que nos devuelvan lo que nos robaron y que es nuestro, o la necesidad de participar en instituciones españolas para administras nuestras tierras y gobernar nuestro Pueblo, o el hecho de pagar Cupos para reyes, políticos corruptos o ejércitos de ocupación extranjeros, cuando no son -todos ellos- más que imposiciones imperialistas tras derrotas militares de nuestro Pueblo (desde la conquista inicial a la supresión foral).


Es también triste ver a analfabetos en historia querer dirigir a este nuestro Pueblo repitiendo por tanto e irremediablemente todos los errores del pasado, creyendo que con los imperialistas se puede negociar y esperar después que cumplan su palabra, o hablar de democracia entre imperialistas y colonizados, cuando, cualquiera que sea consciente de nuestra realidad (y por tanto sepa nuestra historia), sabe que la democracia empezará cuando seamos de nuevo libres. Estos analfabetos en historia y en política, con nuestro Estado invadido, con nuestras instituciones propias desmanteladas y nuestro Pueblo derrotado varias veces (y casi irreconocible), son capaces de decir que cualquier persona del planeta tierra (o de más allá) que venga a trabajar a nuestro país puede decidir si nuestro Pueblo es libre o no tanto como nosotros, ¡único caso en el mundo y en la historia! ¡Líbranos, Anbotoko Mari, de las aguas mansas que de las bravas ya nos libraremos nosotros!