LA CIGARRA Y LOS CONEJOS ESPAÑOLES

LA CIGARRA Y LOS CONEJOS ESPAÑOLES
Alots Gezuraga

En una semana el Gobierno español ha espabilado más que desde que empezó la crisis. En lo más negro de la crisis económica mundial y mientras que el paro subía como Edurne Pasaban en el Himalaya, el Gobierno español hablaba de que no existía crisis económica alguna, “¿qué crisis”? era la única respuesta junto con el encogimiento de hombros.

En una segunda fase y sin tomar medida alguna, empezaron a ver “brotes verdes”, debían de ser de algún tipo de planta que fumaban en la intimidad. Los brotes, lejos de ser verdes, eran negros: la corrupción del sector financiero español y el desvió de las ganancias del cemento a unos poco bolsillos era evidente. Los 56.000 millones de euros que la UE regaló a España entre el 2002 y el 2006 habían desaparecido pues no estaban invertidos sino en cemento, en cuentas corrientes y en fondos de inversión inflados.

La tercera fase vino precedida de un intento de llegar a un acuerdo con los Bancos, los cuales señalaron a las Cajas de Ahorro, es decir, la paja en el ojo ajeno, “¿si los bancos somos tan malos y hemos llevado a la economía española al abismo, qué habéis hecho los políticos que dirigís las privilegiadas Cajas de Ahorro? Ordenar primero vuestra casa”. De hecho, a día de hoy, no han sido capaces de hacerlo, una pequeña fusión donde CAN se comió una fruta madura que a la larga le provocará una gran indigestión y poco más hasta esta semana con CAJASUR. Es más, con el miedo en el cuerpo, la gente ahorra más que nunca, luego las Entidades Financieras han compensado sus hipotecas de todo a 100 por fondos que les dan incluso más margen.

La cuarta fase fue la de repartir las pérdidas con aquellos que poco vieron de los beneficios (salvo un trabajo de mil eurista y un piso con hipoteca a 50 años). Así vino la subida del IVA, es decir, sacar dinero a todo el mundo, pasarlo del consumo de libre mercado para invertirlo en la siempre menos ineficaz gestión pública de obras y servicios sociales, un disparate.

El gobierno español no se atrevía a más, amagaba pero veía los dientes al lobo, que en realidad era, como mucho, la posibilidad de elecciones anticipadas, pero su derecha también estaba en la ciénaga hasta el cuello.

Finalmente, al Gobierno español, la presión para que tomara alguna medida le ha venido de fuera, primero Obama desde USA y después la UE cansada de tener que soportar a la cigarra española. ¿Más dinero para que lo gasten en cementar el mediterráneo y en echarte la siesta?¿no ha sido ya suficiente la inyección de dinero para que cambiaran su modelo económico heredado, no ya del franquismo, si no se podría remontar a los Reyes Católicos? Dirigentes para robar y robar, siesta y fiesta-fútbol para pueblo.

Obama y la UE le pide al Gobierno español que tomen medidas de una vez contra los que se han hecho ricos en unos pocos años mediante la especulación y flexibilice su mercado laboral, basta ya de subvenciones insostenibles de todo tipo de cara a la galería y que paren ya de crecer en funcionarios, que es la máxima aspiración de cualquier español: chupar de la teta del Estado y no dar un palo al agua. Recortes en los sueldos del funcionariado, pero sin reducirlos en número, y pedir más al que más tiene, incluidos ellos mismos.

El Gobierno español espera ahora la respuesta del pueblo, pero no hay pueblo. Los sindicatos españoles son bocas agradecidas y bien compradas y los parados no salen a la calle ni el 1 de mayo, eso “del día del trabajador”, pensarán, es para los que tienen trabajo. No hay pueblo, nunca lo hubo, España es algo creado de arriba abajo, la masa de conejos -España significa “tierra de conejos” en fenicio, ver Wikipedia- no sale de su madriguera si no es para vitorear a su selección de fútbol.

Si observamos las situaciones de independencia, muchas de las oportunidades se producen en momentos de crisis económicas, siendo paradigmático la caída de la URSS, donde el desencadenante fue la visita de Gorbachov a un supermercado occidental, el intento de crear un pequeño mercado de libre comercio (regreso al modelo leninista), frente a la economía de la URSS estancada por el funcionariado, condujo a todo el imperialismo ruso a su autoinmolación.

Zapatero sigue siendo un líder débil y sin personalidad, incapaz de sacar a España del agujero adonde lo ha conducido junto con sus nacionales de derecha y extrema derecha (lo más parecido a un español de izquierdas es uno de derechas). El caos no es algo descartable, la caída en barrena del euro y la expulsión del mismo de España y Grecia no es un disparate y sí una magnífica oportunidad por el malestar social que causaría la situación hacia los únicos culpables de la misma: los políticos españoles.

Recordemos que el elevado coste de ser una colonia española fue el motivo de la independencia de las colonias americanas y la ocupación de Napoleón de España sólo la oportunidad esperada, sin olvidarnos que también fue económico el detonante de la independencia de USA.

Es ahora una buena oportunidad para deshacerse de las cigarras españolas y sus conejos, basta ya de trabajar para que otros disfruten de nuestros esfuerzos evitando así la transpiración propia.