EL GOBIERNO DEL TÍBET y EL DE NAVARRA

EL GOBIERNO DEL TÍBET y EL DE NAVARRA
Alots Gezuraga

Cuando desde la Unión Europea la semana pasada se le dice a España que ellos con los vascos son como los chinos con los tibetanos y que organizaron unas olimpiadas, todo el mundo silva y mira para otro lado, incluidos los partidos autoproclamados como nacionalistas vascos, dejando a la luz de cualquiera, con un metro de distancia para ver el bosque, la realidad de nuestro país.

¿Cuál es la diferencia política básica entre el Tíbet y nosotros?

La diferencia es que el Tíbet tiene un gobierno títere controlado por China y otro gobierno verdadero, un gobierno en el exilio, el único sitio donde puede estar un gobierno con su Estado ocupado.

Sólo a este segundo se le puede llamar gobierno tibetano y sólo él es referente mundial para todos los demás Estados que ignoran al gobierno títere, impuesto por los chinos para mantener un mejor control sobre el pueblo tibetano mientras le va imponiendo su historia (ahora son “chinos de las montañas”), su idioma chino que es un gran idioma “universal” frente al “patois” o lengua rural que es el tibetano (los idiomas son universales por la violencia de las armas), sus enseñanzas son naturales “no nacionalistas” (no nacionalistas tibetanas, pues un hombre no nacionalista no lo conozco ni he leído que exista), sus medios de comunicación son imparciales donde no ha habido protestas por la represión china contra el pueblo del Tíbet y donde la llama olímpica sigue su paseo por medio mundo con un recibimiento de júbilo espontáneo etc.etc.etc. Es decir, la violencia de todo tipo que los nabarros soportamos desde hace siglos.

Basta ya de ignorarlo, hay que decirlo bien alto: los nabarros no tenemos gobierno, nadie nos representa, esa es nuestra desgracia añadida a perder nuestro Estado, que no tenemos un órgano común de referencia como los tibetanos, por lo que nuestras posibilidades de recuperar nuestra libertad es menor que la del pueblo tibetano al estar en un estadio estratégico inferior.

Basta ya de hablar en nombre de este pueblo en interés del imperialismo, no nos representáis, vuestras máscaras de siglas no pueden ni deben esconder lo que sois: los fieles lacayos, los agentes necesarios para la represión española y francesa.